Hidratación en personas mayores: por qué la sed engaña

A partir de los 60 la sensación de sed llega tarde: cuando la notas, ya vas por detrás.
Por qué la sed deja de ser fiable
Con la edad el centro de la sed del cerebro responde menos, los riñones concentran peor la orina y la sensación de boca seca aparece más tarde. Además, muchas personas mayores beben menos a propósito para no levantarse al baño de noche.
El resultado es una deshidratación crónica leve que se nota en cosas que se confunden con la edad: mareo al levantarse, cansancio, estreñimiento, confusión, piel seca, infecciones de orina.
Cuánta agua
Como referencia, 1,5 a 2 litros al día entre bebidas y comida (fruta, sopa, yogur cuentan). Con calor o fiebre, más. No hay que beber de golpe un litro: el cuerpo aprovecha mejor pequeñas cantidades repartidas.
Señales de que no bebes suficiente
- Orina oscura y poca cantidad: la más fiable de todas.
- Mareo al incorporarte o al levantarte de la cama.
- Dolor de cabeza, cansancio o confusión sin motivo.
- Estreñimiento o piel muy seca.
- No orinar en muchas horas.
Seis trucos que funcionan
- Un vaso al lado de la cama, para beber al despertar.
- Una botella a la vista: si no la ves, no bebes.
- Beber con las pastillas: cada toma, un vaso.
- Un vaso con cada comida y otro entre horas.
- Agua con sabor: una rodaja de limón o naranja, o infusión fría.
- Beber antes de tener sed: la sed ya es tarde.
Cuándo consultar
Si hay mucha sed de repente y mucha orina, puede ser un aviso de diabetes. Si hay fiebre, diarrea o vómitos en una persona mayor, la deshidratación puede ser grave: consulta sin esperar.
Consejos de seguridad
- Si tienes el corazón o los riñones enfermos, pregunta a tu médico cuánto puedes beber.
- La sed fuerte y constante no es normal: consulta.
- El alcohol y el café muy cargado no hidratan igual: cuéntalos aparte.
Ponlo en práctica
Estas rutinas guiadas te lo van mostrando ejercicio a ejercicio, con cuenta atrás: